Un sapo que en la orilla de un lago y un escorpión que lo observaba detrás de unos arbustos, se acercó al sapo y le dijo:
-¿Me ayudarías a cruzar al otro lado del lago? Yo me subo encima tuyo y tu nadas hasta el otro lado.
-No, no puedo hacerlo, si tu te subes encima me picarás y moriré.
-Piénsalo, si yo te pico tu mueres, pero también yo! Por que si tu te hundes yo me hundo. Solo quiero ir al otro lado, ¿me ayudarás?
Después de meditarlo por unos segundos el sapo accedió...
-Está bien, yo te ayudaré, te llevaré al otro lado del lago y luego tu seguirás tu camino
-Estoy de acuerdo
El escorpión subió encima del sapo, y cuando el sapo ya iba a mitad del lago sintió un pinchazo, mientras se hundían los dos éste le preguntó al escorpión:
-¿Por qué me has picado? Ahora moriremos los dos!
-Discúlpame, no quería hacerlo, pero no he podido evitarlo… está en mi naturaleza.
Anónimo.
Bien señor anónimo...queda clara su conclusión de que la gente no cambia, por muy buenas intenciones que tengan...da igual, te van a clavar el aguijón de los cojones...
